Surf, niños y mar: la importancia de no dejarlos solos en la playa
El surf y la playa forman parte de un entorno que atrae especialmente a los niños. El agua, el movimiento, las tablas, la arena y la sensación de libertad generan una mezcla irresistible de juego y curiosidad. Para ellos, la playa no es solo un espacio natural, es un lugar de exploración constante. Y precisamente por eso, también es un entorno que requiere atención continua. Los niños no perciben el riesgo de la misma forma que los adultos. Donde un adulto ve corrientes, cambios de marea o tablas en movimiento, un niño suele ver solo diversión. En zonas de surf, esta diferencia de percepción es todavía más importante. El mar cambia rápido, el entorno es dinámico y los estímulos son muchos. Bastan unos segundos de distracción para que una situación aparentemente tranquila se complique. Dejar a los niños solos en la playa, aunque sea “un momento”, implica asumir riesgos que muchas veces se subestiman. No se trata solo del agua. También entran en juego factores como el viento, el fr...